>La influencia del Opus Dei en España

>Algunos, precisamente por la presencia de los laicos del Opus Dei en puestos influyentes de la sociedad española [se refiere al año 1967] hablan de la influencia del Opus Dei en España.

¿Nos podría explicar cuál es esa influencia?
Lo mismo que la totalidad de la Iglesia —alma del mundo—, el influjo del Opus Dei en la sociedad civil no es de carácter temporal —social, político, económico, etc.—, aunque sí repercuta en los aspectos éticos de todas las actividades humanas, sino un influjo de orden diverso y superior, que se expresa con un verbo preciso santificar.

Y esto nos lleva al tema de las personas del Opus Dei que usted llama influyentes. Para una asociación cuyo fin sea hacer política, serán influyentes aquellos de sus miembros que ocupen un lugar en el parlamento o en el consejo de ministros. Si la asociación es cultural, considerará influyentes a aquellos de sus miembros que sean filósofos de clara fama, o premios nacionales de literatura, etcétera. Si la asociación, en cambio, lo que se propone es —como en el caso del Opus Deisantificar el trabajo ordinario de los hombres, sea material o intelectual, es evidente que deberán considerarse influyentes todos sus miembros: porque todos trabajan —el general deber humano de trabajar tiene en la Obra especiales resonancias disciplinares y ascéticas—, y porque todos procuran realizar esa labor suya —cualquiera que sea— santamente, cristianamente, con deseo de perfección. Por eso, para mí, taninfluyente —tan importante, tan necesario— es el testimonio de un hijo míominero entre sus compañeros de trabajo como el de un rector de universidad entre los demás profesores del claustro académico.

¿De dónde viene, pues, la influencia del Opus Dei? Lo indica la simple consideración de esta realidad sociológica a la que pertenecen personas de todas las condiciones sociales, profesiones, edades y estados de vida: mujeres y hombres, clérigos y laicos, viejos y jóvenes, célibes y casados, universitarios, obreros, campesinos, empleados, personas que ejercen profesiones liberales o que trabajan en instituciones oficiales, etcétera. ¿Ha pensado en el poder de irradiación cristiana que representa una gama tan amplia y tan variada de personas, sobre todo si se cuentan por decenas de millares y están animadas de un mismo espíritu apostólico: santificar su profesión u oficio —en cualquier ambiente social en el que se muevan—, santificarse en ese trabajo y santificar con ese trabajo?

A esas labores apostólicas personales debe añadirse el crecimiento de nuestras obras corporativas de apostolado: Residencias de estudiantes, Casas de retiro, laUniversidad de Navarra, Centros de formación para obreros y campesinos, Institutos técnicos, Colegios, Escuelas de formación para la mujer, etcétera. Estas obras han sido y son indudablemente focos de irradiación del espíritu cristiano que, promovidos por laicos, dirigidos como un trabajo profesional por ciudadanos laicos, iguales a sus compañeros que ejercitan la misma tarea u oficio, y abiertos a personas de toda clase y condición, han sensibilizado vastos estratos de la sociedad sobre la necesidad de dar una respuesta cristiana a las cuestiones que les plantea el ejercicio de su profesión o empleo.

Todo esto es lo que da relieve y trascendencia social al Opus Dei. No el hecho de que algunos de sus miembros ocupen cargos de influencia humana —cosa que no nos interesa lo más mínimo, y se deja por eso a la libre decisión y responsabilidad de cada uno—, sino el hecho de que todos, y la bondad de Dios hace que sean muchos, realicen labores —desde los más humildes oficios— divinamente influyentes.
Y esto es lógico: ¿quién puede pensar que la influencia de la Iglesia en los Estados Unidos comenzó el día en que fue elegido presidente el católico John Kennedy.

>26 de junio: San Josemaría, un hombre que amaba a Jesucristo

>El 26 de junio la Iglesia celebra la festividad de san Josemaría Escrivá, fundador del Opus Dei. Su vida es un modelo para muchos cristianos que buscan a Cristo en sus ocupaciones diarias. Juan Pablo II le llamó “el santo de lo ordinario”.
24 de junio de 2006


San Josemaría Escrivá (1902-1975)
San Josemaría Escrivá falleció el 26 de junio de 1975 (lea el relato de aquella jornada). Con motivo de su festividad, se celebrarán Misas en muchas ciudades del mundo.
Su vida es un modelo para los cristianos, especialmente para quienes tratan de buscar, encontrar y amar a Cristo en las ocupaciones ordinarias.
En esta web, proponemos 5 maneras de recordar al fundador del Opus Dei

1) Vídeo sobre la iglesia de Santa María de la Paz (Roma) donde se puede rezar ante los restos de san Josemaría Escrivá.
2) Diez fotos que resumen la vida del Fundador del Opus Dei
3) Emotivas palabras de Juan Pablo II sobre san Josemaría (Plaza de san Pedro, 7-X-2002)

En el Fundador del Opus Dei destaca el amor a la voluntad de Dios. Existe un criterio seguro de santidad: la fidelidad en el cumplimiento de la voluntad divina hasta las últimas consecuencias. El Señor tiene un proyecto para cada uno de nosotros; a cada uno confía una misión en la tierra. El santo no logra ni siquiera concebirse a sí mismo fuera del designio de Dios: vive sólo para realizarlo.

Juan Pablo II con Mons. Javier Echevarría en la canonización del Fundador del Opus Dei.
San Josemaría fue elegido por el Señor para anunciar la llamada universal a la santidad y para indicar que la vida de todos los días, las actividades comunes, son camino de santificación. Se podría decir que fue el santo de lo ordinario. En efecto, estaba convencido de que, para quien vive en una perspectiva de fe, todo ofrece ocasión de un encuentro con Dios, todo se convierte en estímulo para la oración. La vida diaria, vista así, revela una grandeza insospechada. La santidad está realmente al alcance de todos.

Escrivá de Balaguer fue un santo de gran humanidad. Todos los que lo trataron, de cualquier cultura o condición social, lo sintieron como un padre, entregado totalmente al servicio de los demás, porque estaba convencido de que cada alma es un tesoro maravilloso; en efecto, cada hombre vale toda la sangre de Cristo. Esta actitud de servicio es patente en su entrega al ministerio sacerdotal y en la magnanimidad con la cual impulsó tantas obras de evangelización y de promoción humana en favor de los más pobres.
El Señor le hizo entender profundamente el don de nuestra filiación divina. Él enseñó a contemplar el rostro tierno de un Padre en el Dios que nos habla a través de las más diversas visicitudes de la vida. Un Padre que nos ama, que nos sigue paso a paso y nos protege, nos comprende y espera de cada uno de nosotros la respuesta del amor. La consideración de esta presencia paterna, que lo acompaña a todas partes, le da al cristiano una confianza inquebrantable; en todo momento debe confiar en el Padre celestial. Nunca se siente solo ni tiene miedo. En la Cruz -cuando se presenta – no ve un castigo sino una misión confiada por el mismo Señor. El cristiano es necesariamente optimista, porque sabe que es hijo de Dios en Cristo.

San Josemaría reposa en la Iglesia de Santa María de la Paz (Roma). San Josemaría estaba profundamente convencido de que la vida cristiana entraña una misión y un apostolado: estamos en el mundo para salvarlo con Cristo. Amó apasionadamente el mundo, con un “amor redentor” (cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 604). Precisamente por eso, sus enseñanzas han ayudado a tantos cristianos corrientes a descubrir la fuerza redentora de la fe, su capacidad de transformar la tierra.
4. Favores: relatos breves de personas que, ante alguna necesidad, han pedido a san Josemaría que interceda por ellos ante Dios.
5. Textos de la Misa de san Josemaría, en su festividad del 26 de junio (disponible en 18 idiomas).

>Biografía del fundador del Opus Dei

>San Josemaría Escrivá nació en Barbastro (España) el 9-1-1902. Fue ordenado sacerdote en Zaragoza el 28-III-1925. El 2-X-1928 fundó, por inspiración divina, el Opus De¡. El 26-VI-1975 falleció repentinamente en Roma, después de haber mirado con inmenso cariño por última vez una imagen de la Virgen que presidía el cuarto de trabajo. En ese momento el Opus De¡ estaba extendido por los cinco continentes, y contaba con más de 60.000 miembros de 80 nacionalidades, al servicio de la Iglesia con el mismo espíritu de plena unión al Papa y a los Obispos que vivió siempre San Josemaría Escrivá. El Santo Padre Juan Pablo II canonizó al Fundador de¡ Opus De¡ en Roma, el 6-X-2002. Su fiesta litúrgica se celebra el 26 de junio.

El cuerpo de San Josemaria Escrivá reposa en la Iglesia Prelaticia de Santa María de la Paz. Viale Bruno Buozzi 75, Roma.

Más información sobre San Josemaría Escrivá y el Opus Dei en:
www.opusdei.org
www.escrivaworks.org
www.sanjosemariaescriva.info

Se ruega a quienes obtengan gracias por intercesión de San Josemaría Escrivá, que las comuniquen a la Prelatura del Opus De¡. Oficina para las Causas de los Santos. Calle Diego de León, 14, 28006 Madrid.