Una iniciativa del Opus Dei en Santiago

Una iniciativa del Opus Dei en Santiago que tiene que ver con el mundo de la mujer universitaria y el trabajo en el ámbito de los servicios: CET Santiago. Así es, en su nueva web, diseñada por la empresa de Vigo Leader Dreams, se refleja cómo es posible conciliar una brillante carrera universitaria con un trabajo profesional. En el Centro de Estudio y Trabajo (CET) viven muchas jóvenes universitarias que, además de estudiar una carrera, dedican gran parte de su tiempo a trabajar en el sector servicios. Así, consiguen costearse sus estudios y aprenden una actividad profesional que, sin duda, les resultará muy provechosa en su futuro. Pero, para ellas, no es todo estudiar y trabajar. También tienen tiempo para participar en actividades formativas, culturales y de solidaridad… pero… todo esto… ¿es posible? contacta con ellas o visita su página web cetsantiago.

Twitthomilías ¿por qué no?

“Twitthomilías de 140 caracteres”
noticia de zenón de elea / www.religionconfidencial.com /martes 10 de enero de 2012

El Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, Cardenal Gianfranco Ravasi, aplaudió la iniciativa de un obispo francés que desde hace un año usa su cuenta en Twitter para difundir con el hashtag #twittomelie –que podría traducirse como “twitthomilías”- ideas para reflexionar sobre el Evangelio diario. El 7 de enero, el Cardenal Ravasi se reunió con el Obispo de Soissons (Francia), Mons. Hervé Jean Robert Giraud, creador de las Twitthomilías y difundió en su cuenta @CardRavasi una fotografía del Prelado. El Obispo de Soissons ha estado con nosotros hoy y ha conseguido escribir las #twitthomilías!”, escribió el Purpurado en Twitter, donde tiene más de siete mil seguidores.

Hace algunas semanas, Mons. Giraud explicó al diario francés Le Monde, que sus “tuits” respetan los 140 caracteres que establece como requisito la red de microblogging y tienen como objetivo “difundir una gota de espiritualidad en las redes sociales” así como “invitar a las personas a leer la palabra de Dios, una actividad que sufre hoy día un déficit de gran dimensión”.

Un perfecto ejemplo de la Nueva evangelizacion. Ideas nuevas que enriquecen y favorecen la difusión del mensaje cristiano.

>La influencia del Opus Dei en España

>Algunos, precisamente por la presencia de los laicos del Opus Dei en puestos influyentes de la sociedad española [se refiere al año 1967] hablan de la influencia del Opus Dei en España.

¿Nos podría explicar cuál es esa influencia?
Lo mismo que la totalidad de la Iglesia —alma del mundo—, el influjo del Opus Dei en la sociedad civil no es de carácter temporal —social, político, económico, etc.—, aunque sí repercuta en los aspectos éticos de todas las actividades humanas, sino un influjo de orden diverso y superior, que se expresa con un verbo preciso santificar.

Y esto nos lleva al tema de las personas del Opus Dei que usted llama influyentes. Para una asociación cuyo fin sea hacer política, serán influyentes aquellos de sus miembros que ocupen un lugar en el parlamento o en el consejo de ministros. Si la asociación es cultural, considerará influyentes a aquellos de sus miembros que sean filósofos de clara fama, o premios nacionales de literatura, etcétera. Si la asociación, en cambio, lo que se propone es —como en el caso del Opus Deisantificar el trabajo ordinario de los hombres, sea material o intelectual, es evidente que deberán considerarse influyentes todos sus miembros: porque todos trabajan —el general deber humano de trabajar tiene en la Obra especiales resonancias disciplinares y ascéticas—, y porque todos procuran realizar esa labor suya —cualquiera que sea— santamente, cristianamente, con deseo de perfección. Por eso, para mí, taninfluyente —tan importante, tan necesario— es el testimonio de un hijo míominero entre sus compañeros de trabajo como el de un rector de universidad entre los demás profesores del claustro académico.

¿De dónde viene, pues, la influencia del Opus Dei? Lo indica la simple consideración de esta realidad sociológica a la que pertenecen personas de todas las condiciones sociales, profesiones, edades y estados de vida: mujeres y hombres, clérigos y laicos, viejos y jóvenes, célibes y casados, universitarios, obreros, campesinos, empleados, personas que ejercen profesiones liberales o que trabajan en instituciones oficiales, etcétera. ¿Ha pensado en el poder de irradiación cristiana que representa una gama tan amplia y tan variada de personas, sobre todo si se cuentan por decenas de millares y están animadas de un mismo espíritu apostólico: santificar su profesión u oficio —en cualquier ambiente social en el que se muevan—, santificarse en ese trabajo y santificar con ese trabajo?

A esas labores apostólicas personales debe añadirse el crecimiento de nuestras obras corporativas de apostolado: Residencias de estudiantes, Casas de retiro, laUniversidad de Navarra, Centros de formación para obreros y campesinos, Institutos técnicos, Colegios, Escuelas de formación para la mujer, etcétera. Estas obras han sido y son indudablemente focos de irradiación del espíritu cristiano que, promovidos por laicos, dirigidos como un trabajo profesional por ciudadanos laicos, iguales a sus compañeros que ejercitan la misma tarea u oficio, y abiertos a personas de toda clase y condición, han sensibilizado vastos estratos de la sociedad sobre la necesidad de dar una respuesta cristiana a las cuestiones que les plantea el ejercicio de su profesión o empleo.

Todo esto es lo que da relieve y trascendencia social al Opus Dei. No el hecho de que algunos de sus miembros ocupen cargos de influencia humana —cosa que no nos interesa lo más mínimo, y se deja por eso a la libre decisión y responsabilidad de cada uno—, sino el hecho de que todos, y la bondad de Dios hace que sean muchos, realicen labores —desde los más humildes oficios— divinamente influyentes.
Y esto es lógico: ¿quién puede pensar que la influencia de la Iglesia en los Estados Unidos comenzó el día en que fue elegido presidente el católico John Kennedy.

>¿qué es?

>Muchas veces te has preguntado por esa institución de la Iglesia formada por mujeres y hombres de todas las clases sociales, unos se casan y tienen muchos hijos, otros, sin embargo, permanecen solteros toda su vida… también existen dentro de esta institución sacerdotes, pero para nada tienen un papel importante dentro de su jerarquía. De hecho, los que suelen dar la cara casi nunca son sacerdotes, siempre buscan una persona que les identifique y ésta suele ser una mujer, buena profesional y madre de una familia numerosa… ¿por qué? son precisamente este perfil de personas en más numeroso dentro del Opus.

Nosotros le llamamos el Opus, pero ese “opus” ¿qué es? ¿de dónde viene? después de investigar un poco, he concluído que viene del latín opus-eris (La Obra, como las obras de música que son operas) y Deus-i (de Dios). Así que el misterioso nombre de Opus Dei (el opus) viene a significar “La Obra de Dios”

Este nombre podríamos decir que es un poco pretencioso y, por lo que dicen de su Fundador, podríamos afirmarlo… he de reconocer que este punto puede ser oscuro y esclarecerlo es complejo. Acudiendo a las fuentes, leyendo la Biografía pseudo oficial del fundador (la escrita por Andrés Vázquez de Prada) he llegado a la conclusión que nada más lejos de la realidad… se trata de un ejercicio de humildad de Josemaría. Qué quiero decir con esto, pues que al escoger este nombre quería afirmar que no había sido cosa suya, obra del propio josemaría, sino que ha sido como consecuencia de una especial revelación divina. El fundador ha dicho muchas veces que el Opus Dei nació sin quererlo, aunque la verdad, viendo todo lo que se habla del opus… menos mal que no quiso… si fue por accidente ¡menudo éxito!

>Primera mujer arquitecto gallega

>Construyendo edificios en Galicia
Memorias de Milagros Rey, primera arquitecta gallega

Estoy escribiendo mis memorias y vienen a mi cabeza tantos recuerdos, que no sé si voy a terminar… Pasaron ya ochenta años de mi vida y, contando tantos acontecimientos pasados, me alegro y gozo al confirmar que no me aburrí ni un solo minuto.

Mi padre, arquitecto coruñés, mi madre ama de casa madrileña, con un montón de tíos y abuelos y, desde niña, jugando y dibujando con los delineantes, en el estudio de mi padre, mientras aprendía a leer y escribir. Mi padre quiso también que aprendiese alemán, en vez de ir a la escuela primaria, cuando ya hablaba gallego y castellano. Recuerdo como corregía Castelao mis expresiones en gallego… La maestra, Consuelito, me enseñó matemáticas en la casa y una abuela algo de música. Como enfermé al ir a la escuela, aprendí todo en casa y estudié por libre. Sobre todo aprendí a dibujar, en el estudio de mi padre, y esa fue ya mi gran pasión…

Cuando le formulé a mi padre a idea de ir a Madrid a hacer Arquitectura, no le gustó nada, pero comprendió que estaba decida y me retó: “Si sacas a la primera el examen de estado, te costeo la carrera”. Estudié muchísimo, y saqué el nº 1, con premio extraordinario, en Santiago, así que no tuvo más remedio que darme permiso. También en Madrid tuve que afrontar muchos retos, pues en los cursos de licenciatura en Arquitectura era la única chica de la Universidad. Fueron años apasionantes, en los que descubrí muchas cosas y muchos países. Era una “niña de la guerra”, que había tenido que aprender en tiempos revueltos…

Comencé mi primer trabajo en La Coruña con un equipo de arquitectos. Después, fui trabajando en otros frentes: arquitecto municipal, Jefe de Bomberos, Catedrático de Arquitectura…. Muchos años de trabajo y más de 2300 encargos: polígono de Elviña, Iglesia de Santa Margarita, Torre de los Maestros, La Fuente de Cuatro Caminos, Iglesias de Combarro, Cambados… Mi obra preferida es, quizás, el local social del pescador en Fisterra. Dicen que era de armas tomar y a lo mejor llevan razón. En cualquiera caso, es mi manera de ser y trabajar.

También en mi vida personal tuve grandes retos. Pasé de ser agnóstica a creyente en poco tiempo, de forma imprevista. Dios entró un día en mi vida y desde entonces quise saber más… Me acerqué después a la Obra a través de un sacerdote gran amigo de mi padre, que me facilitó conocer un sacerdote de la Obra arquitecto, D. Ricardo Fernández Vallespín. Entonces comprendí que Dios me hacía descubrir mi vocación y pedí la admisión un mes y medio después, como Agregada del Opus Dei. Mi madre, al no conocer la Obra, quiso preguntar a un religioso, que le contestó que era “una organización bendecida por la Iglesia; más aún, puedo decir que es la perla de la corona de la Iglesia. Dé gracias a dios porque llamara su hija a tan hermosa vocación”. Mi madre me lo contó después, muy emocionada y alegre.

Mis trabajos tenían ahora una perspectiva nueva, apasionante. De cierto que la fe ilumina nuestras actividades y les da luces insospechadas. Comencé a trabajar con un sentido más profundo, viendo mejor los motivos para trabajar bien, a fondo, y hacer construcciones idóneas, estéticas, que resolvieran los problemas de la gente. En esta profesión encontraba muchas ocasiones para actuar de forma ética y no ceder ante propuestas confusas o actuaciones corruptas. En mi trabajo hace falta fijar bien las medidas y los presupuestos, y surgen situaciones que requieren una especial fortaleza para vivir una moral profesional. Algunos colegas me hacían consultas éticas y yo procuraba darles mi opinión, en las distintas cuestiones.

Me gustaba mucho dar clases a los futuros arquitectos y aparejadores. Dediqué muchas horas a enseñarles lo que yo aprendí con los años. Recuerdo también mis esfuerzos en temas deontológicos, para que fueran siempre buenos profesionales. Cuando me jubilé me nombraron profesora emérita.

Fui con mis padres a Roma y allí pude conocer a San Josemaría. Lo pasamos muy bien y me recomendó que descansara, pues trabajaba demasiado. Yo le hablé con entusiasmo de mis bomberos y recuerdo que se reía…

Claro que trabajaba mucho, pero también encontraba tiempo para otras actividades. Recuerdo unas reuniones que tenía, con otras profesionales, en el estudio, los viernes a última hora, y que llamábamos club de música. El gramófono nos permitió escuchar muchas sinfonías de Beethoven y otros músicos.

Aún ahora, gracias a las nuevas tecnologías puedo seguir, a mi edad, colaborando profesionalmente desde mi casa. Comencé un blog para escribir sobre temas de interés y mantener contacto con más personas. En el ordenador voy escribiendo recuerdos, para completar mis memorias. De vez en cuando vienen periodistas y me entrevistan, sobre temas que les parece de interés: ser la primera mujer arquitecto de Galicia y 3ª de España, primer Jefe de Bomberos, mis opiniones sobre edificaciones polémicas, los recuerdos sobre la catástrofe aérea del primero Reactor en A Coruña, etc.

Un momento de especial emoción fue la concesión de la Medalla Castelao en 1995. En el discurso, el presidente habló de Castelao como símbolo de unión entre gallegos y subrayó el “ferviente amor” de los galardonados a Galicia y su trabajo en favor del pueblo y la tierra. Efectivamente, toda mi vida fue un reto continuo, apasionante, que quiero transmitir en mis memorias, y que ofrezco con amor a Galicia y a todo el mundo, desde la web, para invitar a todos a aprovechar su vida trabajando bien y con entusiasmo ¡Vale la pena!

>El Prelado del Opus Dei en Costa de Marfil

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“Uníos, Ivorianos, muy unidos, muy unidos siempre. Para, si ha habido conflictos, olvidarlos, y a construir esta tierra que está en vuestras manos. Quereos más, quereos mucho; (…) que penséis en todos los hombres y en todas las mujeres de Costa de Marfil y recéis por todas y por todos los de Costa de Marfil”.
Tertulia con familias en Abdijan, la capital de Costa de Marfil.

Es el mensaje de reconciliación que ha dejado en Costa de Marfil monseñor Javier Echevarría, Prelado del Opus Dei. El Prelado estuvo en Abidján y Yamoussoukro del 7 al 12 de julio, con varios cientos de personas, fieles de la Prelatura, cooperadores y amigos.

En un país que acaba de atravesar una situación muy conflictiva, el Prelado quiso transmitir su cariño y el de toda la Obra a los que han sufrido, e invitar a todos a perdonar, a colaborar para restablecer la unidad del país, y eliminar todo lo que pueda parecerse a rencores o resentimientos.

En la capital, Mons. Echevarría saludó en primer lugar al Arzobispo de Abidján, y luego tuvo dos encuentros: el primero con varios cientos estudiantes y el segundo con más de mil quinientas personas, padres y madres de familia.

El encuentro de Yamoussoukro reunió a varios cientos de personas.

En un ambiente lleno de alegría, se abordaron temas como el perdón, el testimonio de vida cristiana, la oración y la frecuencia de sacramentos. La moda, la familia y la educación de los hijos fueron también objeto de preguntas por parte de los asistentes y de palabras de ánimo por parte del Prelado.

Insistió también en la responsabilidad de todos por colaborar en el desarrollo del país, por contribuir a la solución de los problemas sociales y económicos que padecen sobre todo las familias menos afortunadas.

Una pregunta de Madame Adèle N’Douba, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Abidján, fue la ocasión para que el Prelado volviese sobre el tema de la reconciliación:

Una estudiante universitaria hace una pregunta. El Prelado se reunió en dos ocasiones con estudiantes del país.

“¡Siempre queriéndonos! Hijos míos, aquí en Costa de Marfil, tenéis que vivir perdonándoos. San Josemaria, que era un santo que se hizo santo a través de la lucha de cada día, nos decía: Yo no he tenido que aprender a perdonar porque el Señor me ha enseñado a querer. Pues si queréis de verdad, si queréis a todos los Ivorianos, si os queréis en las familias, si os queréis entre vecinos, no tendréis problemas para perdonar porque veréis un alma de una hermana, de un hermano, a quien hay que ayudar y a quien hay que facilitar que pueda cumplir con sus deberes.

¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos. Que vosotros también os sacrifiquéis para perdonar y para ayudar a la gente con cariño a que rectifiquen la vida y a que reconstruyáis todos hacia arriba este gran país de Costa de Marfil”.

“¡Adelante, hijos míos! El Señor os ha abierto un panorama para que viváis como hizo Jesucristo, que fue a la Cruz para perdonarnos”.
En Yamoussoukro, el domingo 10, el Prelado tuvo también varias reuniones con diversos grupos de personas. Por la tarde, en una sala de un hotel de la ciudad, más de setecientas personas le acogieron con cariño y agradecimiento: por haber venido a Costa de Marfil y por sus desvelos durante los meses de crisis.

Así lo expresó la Dra. Philomène Agoussi:

“Gracias, Padre, porque usted es Padre. Durante la guerra usted nos llamaba todos los días para animarnos. Además de esta prueba de solicitud, ha ignorado su edad y nuestro clima para venir a reconfortarnos.

No sabe usted el bien que nos hace su viaje a todos nosotros, en esta situación de crisis político-social y en muchos casos una crisis también de fe. Su presencia nos permite comprobar que, a pesar de las dificultades, no podemos cambiar nuestra fe, la filiación divina, y la vida eterna por un plato de lentejas, un bien temporal”.

Visita al Centro Médico Walé, que el año pasado atendió a 21.000 personas, 2.000 de ellos enfermos de Sida.

Varias de las preguntas de los asistentes dieron pie al Prelado para volver sobre el tema del perdón:

“Me da mucha alegría lo que me has dicho: que seamos mujeres y hombres de paz, mujeres y hombres de perdón. Pienso que, si habéis leído el Evangelio se ve que los apóstoles, los doce primeros, que no tenían mucha formación, como nos puede ocurrir a nosotros, le dicen al Señor, a Jesucristo, “enséñanos a rezar”. Y les dice: “Cuando recéis, decid: Padre nuestro que estás en el cielo, Y les va diciendo el Padrenuestro.

Y en el Padrenuestro, pensadlo bien, ¿qué se dice? Perdónanos, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No habéis estado solos en estos meses en que ha habido un conflicto. Os hemos acompañado.

Yo he querido estar… Si hubiese podido venir físicamente, hubiese venido para estar con vosotros, para deciros “¡Quereos! ¡Sed mujeres y hombres de paz!” Y ahora os digo: Sed mujeres y hombres de perdón. Porque así obedecemos al Señor, que nos ha dicho que perdonemos de la misma manera que Él nos perdona”. 
El Prelado animó a muchas mujeres a hacer “apostolado del matrimonio”.

Al día siguiente el Prelado visitó el Centre Médico-Social Walé, promovido por fieles de la Prelatura, con varios Cooperadores y amigos, con el objetivo de colaborar a la solución de los graves problemas de acceso a la sanidad que padecen las clases menos favorecidas de la población.

Después de saludar al Obispo de Yamoussoukro regresó a Abidján. El martes por la mañana visitó el dispensario anejo a una casa de retiros espirituales y convivencia, situada en la aldea de M’Batto-Bouaké, a unos 30 km. de Abidján.

El Prelado pudo comprobar la expansión de los apostolados promovidos por los fieles de la Prelatura y amigos desde su última visita, realizada en 1997.

Junto con las actividades de promoción social que pudo visitar (Walé, Ilomba y la escuela de formación profesional Yaraní), pudo informarse sobre los proyectos dirigidos a futuros protagonistas del desarrollo del país: la Universidad des Lagunas y el MDE, una escuela de negocios que organiza, con la colaboración del IESE de Barcelona, cursos de management para directivos de empresas.